Increíble, el trial precedió al motocross. En efecto, fue a principios de siglo en Inglaterra donde nació este deporte, cuando algunos motociclistas británicos salieron de los caminos construídos para lanzarse sobre las numerosas colinas.

 

De allí nació el nombre de “trial”, que significa “intento”

 

Aún cuando apareció al mismo tiempo que los otros deportes motociclistas (aparte del cross en 1924) no fue sino hasta los años sesenta cuando esta disciplina original encontró una definición precisa. Desde 1965 éste deporte experimentó un auge excepcional.

 

En principios el trial se parecía a una gymkhama: los pilotos sin reglamento especial, deseaban probar su destreza y la manejabilidad de sus máquinas sin poner los pies en el suelo. Inicialmente disputado sobre terrenos planos plagados de obstáculos artificiales. Pero inmediatamente después el trial se escapa a la naturaleza a fin de recrearse mejor en las dificultades naturales del terreno.

 

Poco antes de la primera guerra mundial nacieron dos pruebas muy famosas: el “Scottish Six Days Trial” (1911) y el “English Six Days Trial” (1913). Como su nombre lo indica, los participantes debían de recorrer durante 6 días, en un tiempo dado, diversos trayectos que los llevaban sobre terrenos de los más variados. Lástima, el trial al evolucionar perdió algo de su pureza, pues las medidas impuestas entre cada zona de gymkhama (interzona) necesitaban velocidades demasiado elevadas. Para que los pilotos y las máquinas guardásen su primera vocación (destreza y manejabilidad) era necesario una vuelta a las fuentes.

 

Entonces se partió el pastel en dos, modificando los reglamentos de estas dos pruebas:

El Scottish Six Days Trial mantiene su característica original; el acento